20 Ene Diseño orientado a fabricación (DFM): la clave para piezas plásticas eficientes y competitivas
En la inyección de plásticos, un buen diseño no solo define la forma de una pieza, sino también su viabilidad técnica, calidad y coste final. El enfoque DFM (Design for Manufacturing) permite optimizar los componentes plásticos desde la fase inicial, asegurando una fabricación más eficiente y fiable.
En Izco Plásticos Industriales trabajamos junto a nuestros clientes desde el diseño para anticiparnos a posibles problemas y lograr piezas técnicamente optimizadas desde el primer ciclo.
Pensar en el proceso desde el diseño
El DFM consiste en diseñar teniendo en cuenta cómo se va a fabricar la pieza. Esto implica analizar aspectos como:
– Espesores de pared uniformes
– Geometrías que faciliten el llenado del molde
– Sistemas de expulsión adecuados
– Minimización de tensiones y deformaciones
Un diseño bien planteado reduce ajustes posteriores y acelera la puesta en producción.
Menos incidencias, más calidad
Aplicar criterios DFM permite evitar defectos habituales como rebabas, hundimientos o deformaciones.
Además, mejora la estabilidad del proceso, reduce el rechazo de piezas y garantiza una calidad constante a lo largo de toda la serie productiva.
Reducción de costes y tiempos
Un diseño optimizado desde el inicio supone:
– Menor complejidad del molde
– Tiempos de ciclo más cortos
– Menor consumo de material y energía
– Menos paradas y correcciones
Todo ello se traduce en una fabricación más competitiva.
Colaboración técnica con el cliente
En Izco entendemos el DFM como un trabajo conjunto. Nuestro equipo técnico colabora estrechamente con los clientes, aportando experiencia en materiales, moldes y procesos de inyección para transformar ideas en piezas funcionales, eficientes y fiables.
En Izco Plásticos Industriales, el diseño orientado a fabricación es una herramienta clave para garantizar calidad, eficiencia y éxito industrial desde el primer paso.
